Merecido puntero

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Morón derrotó 1-0 a San Telmo y se subió a la cima del torneo, sumando 13 invicto (sólo perdió las primeras dos fechas del torneo). El equipo de Walter Otta fue de menor a mayor desde el inicio del certamen, ganó encuentros jugando muy bien, otros no tanto, y a veces aunque no juegue bien lo justifica. Hoy, día del hincha de Morón, se festeja con el Gallo en la punta.

Después de ambos 1-2 ante Tristán Suárez y Estudiantes las primeras dos fechas la preocupación comenzó a rondar por el oeste. Todos sabían que este equipo estaba para más que lo mostrado, pero pocos habrán imaginado la tabla al 30 de noviembre. Morón de a poco fue acomodándose en las posiciones gracias a la cosecha de puntos por victorias merecidas, otras más trabajadas y también por remontadas ante adversidades, como en Barracas y Platense.

Este equipo de Walter Otta es práctico, juega bien por momentos, por otros no tanto, pero casi no le llegan, y cuando lo hacen aparece una de las figuras que tiene, el arquero Milton Álvarez. Puede arrancar mal como en Plantese, pero la actitud y entrega en los 90 minutos de todos los partidos pueden equilibrar un resultado. Y cuando arranca bien, tiene ese plus. Y el plus de unos de los mejores jugadores del ascenso como Gerardo Martínez y su magnífica pegada. El plus del asentamiento de una gran promesa como Pardo, que mete, juega y hace goles. El plus de tener dos goleadores como Akerman y Rossi, y cuando uno no está aparece otro. El plus de un plantel que aún con falencias se nivela para arriba; cuando ingresa al equipo un jugador lo hace igual o mejor que su compañero, como Nico Martínez o ayer Gásperi. El plus de un Lillo en su mejor momento desde que arribó a Morón.

El Gallo tiene 12, 13, 14, jugadores en un gran nivel (y alcanzaría con 8 o 9) y un equipo que sabe a lo que juega. Hay cosas por mejorar, seguro, pero siempre es más fácil cuando se gana, y más si se mira a todos desde arriba.