Lo reMontero

5152
Foto: El Diario de Morón

Morón perdía, jugaba mal y se alejaba de los primeros puestos. Otta mandó a la cancha al pibe Montero, y en un ratito cambió el panorama: bajó todas, obligó y puso el 1-1 parcial con un soberbio cabezazo tras una gran jugada de Broggi. Para la victoria, como siempre apareció Damián Akerman. El Gallo debe mejorar, pero se trajo los tres puntos.

Pasó la Copa Argentina y había que volver a poner la cabeza en el torneo. Con algunas bajas importantes como la de Gerardo Martínez y Javier Rossi, Morón fue a Colegiales a buscar tres puntos que se trajo gracias al empuje en el complemento. Si bien en el primer tiempo había generado un poco más que el local no supo plasmarlo en el resultado. Y a poco de comenzado el segundo se encontró 1-0 abajo.

El trámite estaba difícil y el cansancio empezaba a pasar factura. Todo cambió cuando el DT Walter Otta sacó a Toledo (muy flojo) y le dio más minutos al juvenil Sebastián Montero, que había debutado hace apenas 10 días ante Acassuso. El delantero fue determinante desde el comienzo: bajó todos los pelotazos que le tiraron, empezó a apretar más arriba y en el momento clave setenció: Giménez cambió de frente, Broggi la ganó muy bien, se escapó y le puso la pelota en la cabeza. Montero definió como alguien que tiene 100 partidos en primera con un soberbio cabezazo al lado del palo.

Envalentonado, Morón fue un poco más y consiguió la victoria a fuerza de fuerza. Pardo peleó y peleó, se escapó, el Rengo Díaz tomó la posta y envió el centro atrás para que apareciera una vez más Akerman y canjeara el gol por los tres puntos.

Mucho, muchísimo por mejorar tras un flojo nivel ante el último de la tabla. Pero algo para rescatar también: la remontada, la victoria de visitante y los 10 de los últimos 12 puntos en juego que lo ubican al equipo en una posición expectante.