Lo ideal vs lo real

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El ex Morón ya entrena en el Pirata cordobés. Foto: www.belgranocordoba.com

En algún momento de cualquier carrera o seminario relacionado a la economía o la administración encontras un temario de negociación. Teoría hay mucha, práctica se genera con role playing pero la verdad se termina dando en la realidad; y ahí es donde aparece la cintura de cada uno.

Siempre se parte de una premisa fundamental: la negociación es una cuestión de poder, mientras más se tiene, mejores condiciones se pueden obtener de un acuerdo; y si no hay mucho, a veces hay que aprender a ceder.

Y Alberto Meyer cedió ante la complicada realidad económica del club, que necesita como sea la entrada de dinero: vendió a Mariano Barbieri a Arsenal por un millón de pesos ahora dejando de lado la opción de compra de 200 mil dólares (casi 3 millones de pesos) pero a pagar el año que viene y en cuotas. Arsenal ya tenía todo acordado con Belgrano y transfirió el 50% del jugador por 4,5 millones de pesos. Negoción… para los del Viaducto.

Ojo, vayamos a la premisa: la nueva CD se encontró con un panorama que, según dice, es peor que el esperado por ellos, con mucha deuda y pocos recursos. El poder que tenemos dada la urgencia es mínimo, y los de Primera se aprovecharon de eso.

Lo ideal sin dudas hubiese sido esperar unos meses más y empezar a cobrar una opción de compra de Barbieri que parecía más que probable dado su buen rendimiento en la elite del fútbol argentino; incluso buscar una alternativa: si en esta operación se perdieron más de posibles 100 mil dólares, ¿no se podía conseguir dinero de otro lado, que incluso con intereses no llegarían a tal cifra? Tal vez sí, tal vez las decenas de cheques del club en el veraz complicaran la tasa de interés, o quizá la urgencia ni siquiera dio lugar a buscar alternativas.

El boletín informativo que repartía el club en el 2003.
El boletín informativo que repartía el club en el 2003.

“Meyer siguió en su postura de lograr la transferencia que tanta falta hace para sanear la economía institucional e insistió para que la operación se realizara en un monto superior, defendiendo a rajatabla el patrimonio del club”, narraba el Deportivo Morón Informa del 17 de agosto de 2003 sobre la cesión de Hugo Campagnaro al Piacenza. El defensor se iba a Italia con una opción de 80 mil dólares, parece poco para lo que era y luego fue, pero en el momento era lo que el club necesitaba. ¿Acaso Julio Alcorcé valía los 40 mil dólares que dejó por irse también al Calcio un año después? ¿Son comparables con los 250 mil de Perotti ya en 2007? Son momentos, no sólo coyunturales sino de la realidad del club que atentan contra lo ideal.

Un amigo muy allegado a la CD me dijo hace unos días “con algo que entre de Barbieri y si nos adelantan unos meses de TV Alberto lo endereza”. Se ve que Meyer entiende que hoy es momento de afrontar la realidad más que ostentar un poder que no tiene, pero que espera poder construirlo en los próximos meses. Y ojalá así sea, por el bien del club, y para que las próximas transferencias encontremos lo real mucho más cercano a lo ideal.

Por Mariano Campos