¡En la garganta!

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Foto: José Luis De León

El grito del gol, digamos… Morón sufrió, se salvó, siguió sufriendo y lo aguantó para ganar 1-0 en Mendoza. En el lapso más peligroso que tuvo generó un córner y de esa jugada llegó la gran definición de Nico Ramírez para traerse tres puntos claves y estar cada vez más lejos del descenso.

No era una parada sencilla, se sabía de antemano. A muchos kilómetros de casa y ante un rival que tiene el mismo objetivo, el equipo de Walter Otta fue en búsqueda de seguir sumando como lo viene haciendo desde hace varias fechas. No la pasó bien, sobre todo en el primer tiempo y comienzo del complemento, cuando parecía que el local terminaría ligando a fuerza de dominio.

Pero en el fútbol ganan los que hacen más goles y la tabla no siempre refleja los merecimientos. Hubo un punto de inflexión en el encuentro y fue el ingreso de Nicolás Ramírez por el Rengo Díaz. Una de las primeras intervenciones de Nico terminó con un centro venenoso que no llegó a Pumpido, que se relamía. De ese córner, la jugada del gol: gran habilitación de Giménez para el ex Los Andes, quien encaró como en sus primeros tiempos en Morón y definió al segundo palo, inalcanzable para el arquero.

Independiente Rivadavia sintió el golpe, y por más que fue a buscar el empate, el Gallo se mostró firme desde la seguridad de Milton Álvarez hacia adelante.

Fue victoria por la mínima, un resultado que no refleja lo realizado por los conjuntos dentro el campo de juego, pero que afianzan a Morón en los primeros puestos del Nacional B y lo alejan cada vez más de la zona caliente, asentándolo en la categoría.