De las mentiras sobre Morón vs Rosario Central

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“¿Sabes algo sobre un robo a un micro de Morón?”, la pregunta era cada vez más recurrente en Salta. Claro, la “noticia” estaba empezando a recorrer algunos medios y el rumor parecía cobrar valor. Sin embargo, la realidad estuvo muy lejos de lo que “periodistas” a la distancia decían conocer.

La base de la comunicación. Históricamente hubo teorías sobre los medios y la realidad; que son una ventana y muestran una parte de ella, que son un espejo y la reflejan… los contemporáneos prefieren afirmar que los medios reconstruyen la realidad. No obstante, cuando esa construcción tiene cimientos falsos el verso y la credibilidad se desmoronan.

Pablo Carrozza dice ser periodista, y quizá tenga un título que lo avale -quien suscribe lo desconoce-. Fue él quien empezó a difundir un supuesto cruce entre hinchas de Rosario Central y Deportivo Morón en alguna ruta. Muchos medios se prendieron de sus dichos sin siquiera verificar la información.”Hinchas de Rosario Central robaron a los de Deportivo Morón” dijo uno. “Hubo armas de fuego y amenazas” se envalentonó otro. Incluso alguno tiró “hay heridos de bala”.

Pero de Morón (y no juntos) salieron -entre hinchas autoorganizados y “barras”- 8 micros; 7 de ellos llegaron a las puertas de “La Linda” sin reportar ni un solo incidente. Sólo 1 tuvo un inconveniente: el motor no aguantó y quedó en Santiago del Estero. Esos hinchas vieron el partido en un bar y por televisión. Cabe destacar que la gran mayoría viajó en avión, desde el domingo pudo verse camisetas en Aeroparque y Ezeiza.

Este medio se contactó con Carrozza para informarlo y pedirle que chequeara la información. Cuando alguien viaja hay una familia pendiente y largar así nomás esa “noticia” es irreponsable. La respuesta del aficionado fue contundente: silencio y bloqueo en Twitter.

Un rato después de borrar el posteo, el mismo día del partido publicó: “Ricardo Carloni, vice de Central confirma que hay varios micros retenidos en Tucumán luego de una feroz emboscada a hinchas de Morón.” Lo que no sabía Pablito es que esa decisión ya estaba prevista de antemano, y no se tomó por ningún ataque inexistente. Tampoco los micros de Morón pudieron entrar a la ciudad, ni siquiera los que trasladaron a los hinchas que llegaron en vuelos chárter. De hecho, cuando los presentes en la Plaza 9 de Julio empezamos a formar un grupo considerable, la policía se acercó y nos invitó a seguir nuestra previa del partido más cerca del estadio.

¿Todavía no me cree? Veamos. Los 7 micros de Rosario Central fueron detenidos en la entrada a la ciudad el lunes por la noche, mientras que los de Morón partieron el lunes por la tarde. Más de 1500 kilómetros, 20 horas de viaje. Un poco díficil que alguno de los micros que tuvo que volver a 50 km por hora para no calentar el motor llegara al norte en 3 o 4 horas. Ni siquiera resiste la lógica, sólo alguien que no piensa (por ser benévolo) o que tiene algún interés puede afirmar algo así.

Quizá al ser tan buen periodista este muchacho sepa que en los días previos al partido la barra de Rosario Central se comunicó con la de Morón para hacer una tregua: nada de incidentes. Y así fue.

Por Mariano Campos