En definitiva, la tabla de posiciones no supo mentir y los 34 puntos que Nueva Chicago nos sacó a falta de una jornada (casi ha doblado la magra cosecha de unidades del Gallito, que tan sólo reúne 35), se vio claramente reflejado en el campo de juego del Urbano, ante una concurrencia y una fiesta impresionantes regaladas desde la tribuna y la platea, por una hinchada del Deportivo Morón que sin lugar a dudas merecía una final claramente distinto, de un equipo que ni siquiera en el clásico y sin la presión de la promoción, fue capaz de devolverle una alegría, a cambio de lo mucho y malo que deberieron soportar durante 41 fechas (39 partidos disputados), los sufridos y consecuentes hinchas del Gallo.




